viernes, 16 de agosto de 2013

Selene se enamoró


Selene se enamoró
del hermoso pastor Endimión de Latmos,
y este la correspondía.
Pasado el tiempo,
a Endimión le apesadumbró
verse envejecer,
y pidió a Zeus conservarse joven.
Para ello
hubo de sumirse en un sueño inacabable.

Selene, entristecida,
al menos pudo disponer de él
para besarlo en la mejilla
cada noche.

Mas ¿con quién soñaría Endimión?
¿Con Selene que le prodigaba tan tiernos besos
o con alguna otra diosa,
Diana, por ejemplo?

Dada la contradicción
al anteponer
la juventud eterna, al amor perecedero,
habiendo de pasarla dormido,
sin estremecerle el contacto de los besos
quizás es que Endimión
accedió a echarse a dormir
para poder soñar con otras diosas.








No hay comentarios:

Publicar un comentario