lunes, 26 de agosto de 2013

Coronis de Larissa, tan grave fue su pecado



Coronis de Larissa.
¿Tan grave fue su pecado?
Si no hubiera sido por el cuervo chismoso…

El joven Isquis la sedujo
y ella lo amó dulcemente,
a espaldas de Apolo.

Cuán frenética voló el ave rastrera
a cumplir lo que creía su cometido.

El dios del Sol, de oírla contar,
se enfureció, se inflamó de cólera,
tensó el arco y disparó la flecha
mortífera.

Poco tardó en rectificar, arrepentido.
Corrió a devolverle la vida, entre formidables gemidos.

¿Por qué tan insensato fue,
si más amor traía consigo,
más maduro y exquisito?

Ya era tarde:
entre sus celosos brazos expiró
la más bella joven
de Hemonia.

Y al ave plateada, por su mala lengua,
las alas de negro tiñó, siendo en adelante,
pájaro de mal agüero.



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