miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Qué fue de Pirítoo?



¿Qué fue de Pirítoo?
Bajó al inframundo a por Proserpina
junto a su amigo Teseo.
Tantas y tan arriesgadas aventuras corrieron
(la caza del jabalí Calidón, la expedición de los Argonautas…)
que esta no se presumía la peor.
Los recovecos infernales sortearon:
las grutas estrechas, los ríos agitados,
las pegajosas sombras, los bólidos flamígeros…

Al llegar
fueron recibidos hospitalariamente por Hades,
quien celebró una fiesta con toda pompa,
trocada en trampa.
A las sillas quedaron prendidos
por serpientes enroscadas
y luego a un sórdido calabozo
confinados.

Proserpina, entretanto, dolióse
del desencanto,
pues vinieron a rescatarla
y quienquiera que lo hiciera
so pena de los peligros
bien mereciera su consuelo
amatorio.
Triste destino
ser reina forzosa de lo obscuro
y eventual canción de primavera.

Enviado por Zeus,
Heracles corrió diligente en su misión
hasta acceder sigiloso a las proximidades
de los presos.
Entonces forcejeó
arrancando de sus yerros a Teseo
pero, pésimo el plan de fuga,
no logró llevarse a Pirítoo,
que allá quedó
tan abajo en el abismo
como temeraria había sido su empresa.

¿Qué fue de él?
¿Lo supondremos parcamente alimentado,
aterido y en los huesos,
desesperanzado e ido?
¿O acaso asistido por la esplendorosa y
magnánima Proserpina,
que le deslizará cocos y pagayas
para mantenerlo sano,
le ungirá con cremas en las llagas
y le desatará de cuando en cuando
para hacerle el amor
a lo diosa
y que le vayan dando
al puto Hades?


Pirítoo


Proserpina 

martes, 3 de septiembre de 2013

Anaxarete, ni se asomó a la ventana



Anaxarete.
Quizás por su noble estirpe
descendiente de Teucro
fundador de Salamina (no la isla).
Quizás porque Ifis fuera plebeyo,
indigno, parco en riquezas...
Por eso su corazón
duro como la piedra
permaneció indiferente al
amoroso asedio de su palacete
día y noche
revistiéndolo de flores
deslizando tablillas con poemas.

Ni siquiera asomó
a la ventana
para colocar su belleza a la vista
y más que la esperanza
cultivada en sutiles y verídicas insinuaciones
el amor lo alimentara
el ningún caso que le hacía
y las imaginarias componendas
que urdía
al hilo de respuestas
inventadas.

Torpe Ifis
por creerse leído en las tablillas
o admirado
por aventar el aroma de las flores.
Aquella en la ignorancia lo tenía
ni un parco suspiro
ni una sutil agonía
ni un tierno gemido
dedicó a tan abnegado sentimiento.
Los duendes de los bosques
contritos sonreían
y los dioses, aunque tarde,
su torrente desesperado atenderían
cuando ya del cuello
se colgó a la puerta.

El yerto penduleo
no atendió Anaxarete
pero sí al cortejo fúnebre
al pasar por la puerta
del palacete
camino de las exequias.

El asomo curioso a la ventana
congeló sus movimientos
extendiéndose la piedra del corazón
a todo el cuerpo
mientras el dios disfrazado de vieja
desbarataba su indumento
cumplidos los ruegos del amante.

Y así,
en estatua se plasmó para los restos
por desagradecida.


jueves, 29 de agosto de 2013

Procris y Céfalo



Procris.
La sospecha hirvió
en su pecho enamorado
(tan excluyente es el amor
de los esposos).

Salió temblorosa
en pos de Céfalo
cazador
a fin de verificar
el adulterio.

El soplo ruin y deslenguado
de un delator
la puso en tal zozobra
que corrió a espiarlo
entre las zarzas.

Él había venido disfrazado
de mercader
después de ocho años de ausencia
para ponerla a prueba.
Solo al final
cuando la ganancia tornó sabrosa
cedió levemente
despojándose él
la máscara.

Ahora
ella lo espiaba entre las ramas
mientras él disparaba las flechas
atisbando la presa
desplazándose con
paso quedo.

De pronto,
él gritó
¡Brisa! ¡Brisa!
y ella entendió que era
la amante oculta.

Presta a descubrirlos
descorrió unas hojas
para salir del escondite
y tomar buena nota.
Mas al punto
alcanzóle él con sus flechas
creyéndola una
pieza furtiva.

Agonizó entre sus brazos
perdonándole ella
después de todo
su infidelidad
entre vaharadas de suspiros.

Él torció el gesto
al ella expirar
y dándole justo entierro
buscó en seguida
libre
a la amada Brisa.

Y con ella se fundió
en un aire invisible
cuya caricia sitió
constante, fiel,
inviolable.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Medea, embrujo de amor



Medea
 empleó diestramente
los hechizos
y declamó ritualmente
los conjuros
para allanar el camino a Jasón
su secreto amado.

En contra de su padre
el rey Eetes
y de toda la Cólquide en suma
las pruebas endiabladas:
hacer frente a la furia de los toros
de soplo flamígero
y a la suicida tropa de soldados–esqueleto
hijos de la tierra
desarregló
para que él venciera.

Y por último,
a la horrible serpiente centinela,
de puntiagudas escamas y triple lengua,
entrecerró los párpados y sumió en sueños
para que el vellocino de oro
del árbol alcanzara.

Exquisito embrujo
de amor
el de esta maga sabia y legendaria
que destina a bien sus facultades
logrando para su recatado sentimiento
el dulce premio.
No como Circe
impúdica y embaucadora
que desquició a Ulises.

Ya en Yolcos
traída por los Argonautas
asumió la ingrata tarea,
sin comprometer a Jasón,
de dar muerte al soberbio Pelias
el usurpador tío
dándole falaces jugos rejuvenecedores
que a la sazón lo desangraron.

No pudo renunciar a sus ardides
mas, asumiendo la carga
de sus tretas viles,
el camino al legítimo rey
despejó
perdiéndose ella.

Medea
la de ojos hipnóticos y tenues cejas
la de pelo abundante y arremolinado
la del carro de alados dragones
la de voz sutil y embaucadora
majestad de las magas
compendio de sortilegios
enciclopedia de pócimas
la bruja de mis sueños
mi preferida.

Episodio Jason y Medea. John Downman 
 


Filemón y Baucis



Fueron hospitalarios con el dios
no negándole atención y acogimiento
aunque a su puerta llamara disfrazado.

Filemón y Baucis
invitaron a Zeus
y le sirvieron un sustento
por lo cual serían salvados
del agua que, rebasando
el río Aqueloo,
inundaría su pueblo.

Y les sería otorgado
el honor
de servir juntos su templo.
Hasta el día de la muerte
que a la par les ocurrió,
para no contrariar su amor
y no sufrir
el uno sin el otro
o el otro sin el uno.

En árboles se convirtieron,
entreverando sus raíces y sus hojas.




martes, 27 de agosto de 2013

Hera enloquece a Ino



Hera roció
su magia nigromante
sobre Ino
para hacerla enloquecer
y que despedazara a sus
hijos.

Todo porque Ino adoptó
a Baco
hijo de Selene y
del desliz con ella de Zeus
su esposo.

 
Nacimiento de Baco.